m Escaleras Tras perdonarle hasta el infinito, él la tiró por las escaleras, y ella cayo a lo más hondo del rellano helado, pero despacito, sin apenas fuerzas, subió el primer escalón menos frío de “la próxima me mata”, subió el segundo mientras recuperaba la tibieza de “mis hijos no pueden ver esto”, subió el tercero mas cálido aún de” no va a haber mas reconciliaciones”, subió el cuarto , ya templada de “esta va a ser la última vez”. Hasta que acalorada llegó al rellano, y como el se había ido, recuperó el tono y llamo por teléfono al número de atención al maltrato, y con la voz encendida denunció, y se fue de casa bajando las escaleras a paso precipitado. A partir de ese momento no la abandonó la calidez y empezó una nueva etapa de ir erguida , y no dejar de ascender por las escaleras del amor propio. pueden leer mas relatos en el blog palabrapunto.blogspot.com
Comentarios
Publicar un comentario